08/04/2011
CLUB HOQUEI CORBERA 3 –
CLUB PATÍ RIUDEBITLLES 4
La semana había transcurrido con esa extraña y tensa normalidad propia de cuando algo grande se avecina pero no se quiere pensar en ello aunque, en realidad, no se pueda dejar de pensar en otra cosa. La jornada 24 era la del partido más esperado desde hacía varias semanas, no solo por los propios equipos que iban a disputar tan vibrante encuentro, sino incluso por el resto de equipos de la competición, por saber que sería un partido con buen hockey y que, además, probablemente permitiría determinar cual sería la posición final de ambos grupos en la clasificación.
Todavía quedan dos jornadas más para el fin de la liga, pero sin duda, el encuentro entre el Club Hoquei Corbera y el Club Patí Riudebitlles era mucho más que un simple partido. Era un partido en el que se lo jugaban todo, como una final adelantada, el segundo clasificado contra el tercero, con posibilidades de intercambiar posiciones si los locales conseguían una victoria, cosa que ya pasó en el partido de la primera vuelta. Esta victoria era necesaria para poder subir de categoría y jugar el próximo año en 1ª Catalana, algo a lo que todos aspiran.
Los dos conjuntos han ido muy parejos durante todo el año en todo: resultados, nivel, estado físico, mental, calidad estratégica, … se han perseguido jornada tras jornada, poniendo un toque de emoción a una categoría que hace semanas está dominada impecablemente y a mucha distancia por el Club Vilassar Hoquei.
Ya en el calentamiento, se podía notar como los rivales se observaban, se estudiaban, se retaban con la mirada pero sin dejarse intimidar. Todo se decidiría en unos instantes, cuando el pitido arbitral señalara el inicio del derbi más esperado.
Y, en sólo 5 minutos, entre ánimos del público local y visitante, el Riudebitlles consiguió marcar el primer tanto después de una bonita y rápida jugada ensayada que el portero colombiano Martín Nieto no pudo detener. El Corbera reanudó el juego sabiendo que le costaría remontar ese resultado, iba a ser un partido duro en todos los sentidos, pero no por eso iban a abandonar: era su sueño y se iban a dejar la piel en conseguirlo. Las jugadas eran bonitas, rápidas, se notaba la tensión entre ambos grupos y también que, a pesar de los nervios, todos estaban dando al máximo.
En el minuto 10, el árbitro anuló un gol al Riudebitlles porque el jugador se había llevado una bola con el pie. Los visitantes estaban enseñando sus cartas muy claramente, mientras que el Corbera desaprovechaba todas las ocasiones que llegaba a la portería contraria. Pero por fin, en el minuto 19, Camilo Ramírez le hace un pase por valla a Jhon Fredy Gutiérrez, éste hace un chute raso al área, donde vuelve a recuperar Ramírez que para la bola con mucho control y remata a placer sin que el portero la pueda detener. Este gol dio muchos ánimos a los locales que, hasta que llegó el tiempo de descanso, consiguieron controlar el juego del Riudebitlles.
La segunda mitad empezó con la misma ansiedad y nervios que la primera. Pero ahora fue el Corbera quien se adelantó en el contador, gracias a que Camilo Ramírez marcó de libre directo y colocó el 2 – 1 en el marcador. A este gol le siguieron numerosas ocasiones para ambos equipos, pero que ni el Riudebitlles (lanzando a las nubes un libre directo) ni el Corbera (algunos jugadores tuvieron oportunidades muy claras) consiguieron transformar. Hasta que, en el minuto 15, el empate subió al marcador después de un contraataque muy rápido de los visitantes que la defensa corberense no supo desmontar. Y, apenas cinco minutos después, el Riudebitlles anotó el 2 – 3 con un bonito gol de uno de sus delanteros, que después de un rechace del portero, enganchó la bola directamente en el aire, lanzándola al fono de la porteria del guardavallas colombiano sin que nadie pudiera reaccionar. Un jarrón de agua fría para el Corbera y todo el público que les estaba apoyando.
Los dos grupos luchaban sin descanso y el agotamiento iba notándose en todos los jugadores que, desde el primer minuto, estaban llevando un ritmo frenético de un área a otra. El Riudebitlles tenía una posesión de bola bastante superior al Corbera y se podía decir que estaban tomando, jugada tras jugada, el control del partido. Los rojiazules eran muy conscientes de ello por lo que sólo les valía sacar su orgullo de campeones y, con él, conseguir remontar ese resultado. Y lo hicieron en el minuto 22: Jonathan Giraldo consiguió el tan deseado empate después de un rápido y valiente contraataque ante un Riudebitlles que se encontraba en inferioridad numérica debido a una tarjeta azul que el árbitro le mostró a uno de sus jugadores por dar un codazo a un rival en una disputa de la bola.
Sólo faltaban tres minutos para acabar y ninguno de los dos equipos quería acabar en un empate. Por lo menos el Corbera, que sin una victoria, sus aspiraciones de robarle la segunda plaza al Riudebitlles quedaban truncadas. Hacía falta un gol, sólo uno. Un gol que valía toda una liga. Esa misma idea de no tener nada que perder y mucho a sumar fue lo que le llevó al Corbera a buscar marcar el último tanto, intentando robar la bola en las que eran ya las últimas jugadas. Pero fue el Riudebitlles quien la consiguió y se escapó rápidamente entre los huecos dejados por los colombianos que tuvieron que ver como los visitantes marcaron el 3 – 4 a tres segundos del final.
Se había escapado el partido, los tres puntos, la segunda plaza y el ascenso. Matemáticamente aún se pueden clasificar, pero siendo realistas, todos saben que es casi imposible que pase. Pero no hay nada que reprocharles: lucharon, lo dieron todo, lo intentaron y se quedaron a las puertas. Estamos muy orgullosos de este equipo porque, partiendo de la nada, han llegado más lejos de lo que nadie podía pensar. Sólo por eso, ya son unos auténticos campeones.
Tona Català.
Cronica de las Jornadas de liga del Club Hoquei Corbera
stop acta
miércoles, 13 de abril de 2011
lunes, 4 de abril de 2011
CRONICA JORNADA 21: CH PREMIA - CH CORBERA
02/04/2011
CLUB HOQUEI PREMIÀ 2 –
CLUB HOQUEI CORBERA 10
No hay ninguna duda que la derrota de la última jornada contra el Cornellà, hizo reaccionar a los jugadores del Club Hoquei Corbera que, durante la semana, se prepararon tanto física como mentalmente para afrontar con mucha fuerza las cuatro últimas y decisivas jornadas de la competición de Segunda Catalana, grupo C.
La jornada 23, la primera del mes de abril, la jugaban como visitante en casa del Club Hoquei Premià de Mar, un equipo que, a pesar de ir de antepenúltimo en la tabla, en el partido de la primera vuelta les consiguió sacar un empate en los últimos minutos. Precisamente fue esta igualdad en el marcador lo que les animó a pensar a los locales que les sería fácil poder volver a conseguir un buen resultado: salían a la pista con la convicción de que volver a empatar era posible o, quizá, una victoria, debido a los resultados negativos conseguidos por los corberenses en sus dos últimos encuentros.
En el Corbera, todos recordaban perfectamente como los errores y descuidos en la ida les hicieron escapar dos puntos y no querían que la historia se repitiera. Por eso fue que el partido empezó con una cierta dosis de tensión y desconfianza entre ambos conjuntos. Pero el juego rápidamente comenzó a teñirse de un solo color, el rojiazul del Corbera.
El equipo tocaba la bola constantemente, consiguiendo un porcentaje altísimo de posesión, era un tiki-taka muy controlado, que no dejaba otra opción al Premià que intentar recuperar la bola para poder plantearse entonces algún tipo de contraataque.
Todavía no se había cumplido el primer minuto de partido y Camilo Ramírez estrenaba un marcador, que no dejaría de sumar goles a favor de los visitantes durante todo el encuentro. También Daniel Hoyos, Jonathan Giraldo, Juan Diego Toro y Jhon Fredy Gutiérrez consiguieron enviar la bola dentro de la red y lo hicieron de todas las maneras posibles: de penalti, después de una bonita jugada, de falta directa, desde fuera del área, … era un recital absoluto.
Es importante destacar, a su vez, la tarea impecable del portero Martín Nieto, atento en cada una de las jugadas y resolviendo cada lanzamiento con una eficacia espectacular, y el juego tanto de Álex Triana (que estuvo a punto de marcar pero su bola se estrelló contra el poste de la portería) como de los jugadores juveniles Pol Bartolomé y de los hermanos Xavier y Jon Aldazabal. Si bien el primero es casi un habitual ya en los partidos con esta categoría, los dos hermanos se están estrenando, Xavier como segundo portero y Jon como delantero, dejando entrever una buena adaptación al grupo y detalles de calidad en cada una de sus responsabilidades. Son, sin duda, unos refuerzos que al equipo, a estas alturas de la temporada, le son de gran ayuda.
El Premià no dejó su casilla en blanco y consiguió anotar dos goles. Fueron dos ocasiones en las que los jugadores del Corbera dejaron unos espacios en la pista después de unos contraataques sin definir en los que los locales robaron la bola rápidamente sin que les fuera posible recuperar sus posiciones. De todas formas, el Premià de Mar no tuvo la contundencia física ni la calidad técnica de otros rivales, a excepción de un par de jugadores bastante decisivos pero que en este encuentro quedaron totalmente anulados debido a la contundencia del juego y la estrategia planteados por el Corbera.
Un partido más resuelto perfectamente y que permite recuperar el ánimo y la confianza que habían quedado algo diluídos. Solamente tres puntos separan al Corbera del Riudebitlles, el segundo clasificado y, en estos momentos, el gran rival a vencer, ya que el Vilassar está como líder absoluto e inalcanzable. La cita con el Riudebitlles es la próxima jornada. Un partido decisivo, temido pero muy esperado. En su casa, ya pudieron hacerlo. En la propia, seguro que podrán repetirlo.
Tona Català.
CLUB HOQUEI PREMIÀ 2 –
CLUB HOQUEI CORBERA 10
No hay ninguna duda que la derrota de la última jornada contra el Cornellà, hizo reaccionar a los jugadores del Club Hoquei Corbera que, durante la semana, se prepararon tanto física como mentalmente para afrontar con mucha fuerza las cuatro últimas y decisivas jornadas de la competición de Segunda Catalana, grupo C.
La jornada 23, la primera del mes de abril, la jugaban como visitante en casa del Club Hoquei Premià de Mar, un equipo que, a pesar de ir de antepenúltimo en la tabla, en el partido de la primera vuelta les consiguió sacar un empate en los últimos minutos. Precisamente fue esta igualdad en el marcador lo que les animó a pensar a los locales que les sería fácil poder volver a conseguir un buen resultado: salían a la pista con la convicción de que volver a empatar era posible o, quizá, una victoria, debido a los resultados negativos conseguidos por los corberenses en sus dos últimos encuentros.
En el Corbera, todos recordaban perfectamente como los errores y descuidos en la ida les hicieron escapar dos puntos y no querían que la historia se repitiera. Por eso fue que el partido empezó con una cierta dosis de tensión y desconfianza entre ambos conjuntos. Pero el juego rápidamente comenzó a teñirse de un solo color, el rojiazul del Corbera.
El equipo tocaba la bola constantemente, consiguiendo un porcentaje altísimo de posesión, era un tiki-taka muy controlado, que no dejaba otra opción al Premià que intentar recuperar la bola para poder plantearse entonces algún tipo de contraataque.
Todavía no se había cumplido el primer minuto de partido y Camilo Ramírez estrenaba un marcador, que no dejaría de sumar goles a favor de los visitantes durante todo el encuentro. También Daniel Hoyos, Jonathan Giraldo, Juan Diego Toro y Jhon Fredy Gutiérrez consiguieron enviar la bola dentro de la red y lo hicieron de todas las maneras posibles: de penalti, después de una bonita jugada, de falta directa, desde fuera del área, … era un recital absoluto.
Es importante destacar, a su vez, la tarea impecable del portero Martín Nieto, atento en cada una de las jugadas y resolviendo cada lanzamiento con una eficacia espectacular, y el juego tanto de Álex Triana (que estuvo a punto de marcar pero su bola se estrelló contra el poste de la portería) como de los jugadores juveniles Pol Bartolomé y de los hermanos Xavier y Jon Aldazabal. Si bien el primero es casi un habitual ya en los partidos con esta categoría, los dos hermanos se están estrenando, Xavier como segundo portero y Jon como delantero, dejando entrever una buena adaptación al grupo y detalles de calidad en cada una de sus responsabilidades. Son, sin duda, unos refuerzos que al equipo, a estas alturas de la temporada, le son de gran ayuda.
El Premià no dejó su casilla en blanco y consiguió anotar dos goles. Fueron dos ocasiones en las que los jugadores del Corbera dejaron unos espacios en la pista después de unos contraataques sin definir en los que los locales robaron la bola rápidamente sin que les fuera posible recuperar sus posiciones. De todas formas, el Premià de Mar no tuvo la contundencia física ni la calidad técnica de otros rivales, a excepción de un par de jugadores bastante decisivos pero que en este encuentro quedaron totalmente anulados debido a la contundencia del juego y la estrategia planteados por el Corbera.
Un partido más resuelto perfectamente y que permite recuperar el ánimo y la confianza que habían quedado algo diluídos. Solamente tres puntos separan al Corbera del Riudebitlles, el segundo clasificado y, en estos momentos, el gran rival a vencer, ya que el Vilassar está como líder absoluto e inalcanzable. La cita con el Riudebitlles es la próxima jornada. Un partido decisivo, temido pero muy esperado. En su casa, ya pudieron hacerlo. En la propia, seguro que podrán repetirlo.
Tona Català.
CRONICA JORNADA 20: CH CORBERA - CE CORNELLA
25/03/2011
CLUB HOQUEI CORBERA 4 –
CENTRE ESPORTIU CORNELLÀ 5
De la misma manera que podemos afirmar rotundamente que el mes de febrero fue muy bueno para el Club Hoquei Corbera, imponiéndose en todos sus partidos, ganando a los equipos con quienes habían empatado en la primera vuelta, e incluso saliendo victorioso del campo del Vilassar, el líder de la clasificación, lo que le convirtió directamente en el primer equipo invicto de toda la competición, también podemos decir que el mes de marzo fue totalmente lo contrario.
A la primera derrota de la temporada contra el Centelles hay que añadirle que algun jugador fue convocado por su selección, que el cansancio físico ya empieza a ser presente entre los jugadores, también aumenta la presión por intentar alcanzar el liderazgo de la clasificación cuando cada vez quedan menos partidos y, para rematar todo esto, se debe sumar la segunda derrota casi consecutiva, esta vez contra el Centre Esportiu Cornellà.
Alguien puede decir que el partido jugado en tierras corberenses fue un guiño del azar respecto al partido jugado en la primera vuelta. En esa ocasión, fue el Corbera quien, después de un intenso, duro y complicado encuentro, acabó imponiéndose en el marcador a falta de tres segundos por acabar el juego. Esta vez, la suerte, por decirlo de alguna manera, favoreció a los visitantes, a los que en la ida se fueron a los vestuarios cabizbajos, enrabiados y pensando en las injusticias del deporte. Ahora, fueron ellos mismos los que se marcharon felices por haber conseguido lo que parecía imposible.
Los dos equipos salieron a la pista con muchas ganas, mucha energía y con ganas de hacer bien las cosas. Ambos grupos demostraron estar muy igualados, con un juego duro, muy rápido y muy físico. El Corbera, tercero en la clasificación, no podía dejar escapar más puntos para evitar que el segundo clasificado, el Riudebitlles, ya consiga una ventaja difícil de atrapar. El Cornellà, ubicado en el 11º lugar, juega otra liga: empezó muy fuerte la competición pero fue descendiendo por tener mala suerte en los partidos, y ahora su lucha está en intentar quedar en una digna posición..
Fue precisamente el Cornellà quien se adelantó en el marcador, anotando después de un rápido contraataque apenas a 6 minutos del descanso. Fue una primera parte de mucha tensión pero a la vez muy loca, la bola íba y venía veloz de un campo a otro y ambos equipos se estaban analizando uno a otro para encontrar el punto débil del rival. La verdad es que todos los jugadores estaban sacando sus mejores armas para conseguir sus objetivos.
Nada más empezar el segundo tiempo, en la primera jugada, Jonathan Giraldo consiguió emapatar, después de escaparse por la banda y lanzarla al portero por un hueco que no logró tapar. En el minuto 15 hubo otra jugada de posible discusión, pero esta vez acabó de manera positiva para el Corbera: Camilo Ramírez se hizo con la bola en el centro del campo, engañó a un defensa del Cornellà que cayó al suelo, por lo que Camilo consiguió escapar y chutar fuerte a portería. Y prácticamente en la siguiente jugada, fue Álex Triana quien anotó el tercero para el Corbera después de una larga jugada empezada a mitad del campo y terminada en un fuerte remate que el portero ni vio. Parecía que el partido estaba bastante definido para los locales, que no tenían más que plantarse fuertes en defensa y asegurar ese resultado.
Pero no fue así y a partir de ese momento el partido se les empezó a escapar de las manos como cuando el agua se resbala entre los dedos sin poder hacer nada para detenerla. Un fuerte disparo desde un lateral de la pista que el portero colombiano no pudo parar significó reducir esa diferencia que tanta tranquilidad había dado durante un rato y, apenas unos instantes más tarde, el Cornellà consiguió el empate a 3 después de un tiro directo que Martín Nieto consiguió detener pero que acabó entrando de rebote.
El Corbera se dio cuenta que tenía que reaccionar, y lo hizo. Un gran remate de Jonathan Giraldo después de una preciosa jugada y escapada por detrás de la portería colocó otra vez al Corbera con ventaja, pero la insistencia y la lucha del Cornellà les hizo empatar en la jugada siguiente, después de un fuerte disparo desde mitad de cancha. Ya no quedaba más que un último minuto que se estaba haciendo eterno para todos: para los jugadores, que estaban realmente cansados del gran esfuerzo físico que había supuesto el partido; para el entrenador, Joan Bartolomé, que no sabía qué indicaciones más dar para mantener ese resultado; y para el público asistente, que animaba sin cesar a su equipo intentando darles todo el apoyo y aliento necesario en lo que iba a ser la última jugada. Y precisamente fue entonces cuando el árbitro (por cierto, muy discutible su profesionalidad y sus criterios para dirigir un encuentro, ya que tomó algunas decisiones totalmente fuera de lugar) señaló una falta directa a favor del Cornellà que entró en la red sin vacilar, dejando al Corbera en un silencio helado.
Sólo el equipo sabe realmente lo que falló en ese final de partido. Hay que aprenderlo y seguir, lastimosamente, ya no quedan muchas jornadas y cada resultado, ahora, es una sentencia. Hay que volver a sacar esa garra, esa lucha, esas ganas que lo llevaron a ser el único equipo invicto de la competición y acabar la temporada como se merecen: Como campeones. Vamos Corbera!!
Tona Català.
CLUB HOQUEI CORBERA 4 –
CENTRE ESPORTIU CORNELLÀ 5
De la misma manera que podemos afirmar rotundamente que el mes de febrero fue muy bueno para el Club Hoquei Corbera, imponiéndose en todos sus partidos, ganando a los equipos con quienes habían empatado en la primera vuelta, e incluso saliendo victorioso del campo del Vilassar, el líder de la clasificación, lo que le convirtió directamente en el primer equipo invicto de toda la competición, también podemos decir que el mes de marzo fue totalmente lo contrario.
A la primera derrota de la temporada contra el Centelles hay que añadirle que algun jugador fue convocado por su selección, que el cansancio físico ya empieza a ser presente entre los jugadores, también aumenta la presión por intentar alcanzar el liderazgo de la clasificación cuando cada vez quedan menos partidos y, para rematar todo esto, se debe sumar la segunda derrota casi consecutiva, esta vez contra el Centre Esportiu Cornellà.
Alguien puede decir que el partido jugado en tierras corberenses fue un guiño del azar respecto al partido jugado en la primera vuelta. En esa ocasión, fue el Corbera quien, después de un intenso, duro y complicado encuentro, acabó imponiéndose en el marcador a falta de tres segundos por acabar el juego. Esta vez, la suerte, por decirlo de alguna manera, favoreció a los visitantes, a los que en la ida se fueron a los vestuarios cabizbajos, enrabiados y pensando en las injusticias del deporte. Ahora, fueron ellos mismos los que se marcharon felices por haber conseguido lo que parecía imposible.
Los dos equipos salieron a la pista con muchas ganas, mucha energía y con ganas de hacer bien las cosas. Ambos grupos demostraron estar muy igualados, con un juego duro, muy rápido y muy físico. El Corbera, tercero en la clasificación, no podía dejar escapar más puntos para evitar que el segundo clasificado, el Riudebitlles, ya consiga una ventaja difícil de atrapar. El Cornellà, ubicado en el 11º lugar, juega otra liga: empezó muy fuerte la competición pero fue descendiendo por tener mala suerte en los partidos, y ahora su lucha está en intentar quedar en una digna posición..
Fue precisamente el Cornellà quien se adelantó en el marcador, anotando después de un rápido contraataque apenas a 6 minutos del descanso. Fue una primera parte de mucha tensión pero a la vez muy loca, la bola íba y venía veloz de un campo a otro y ambos equipos se estaban analizando uno a otro para encontrar el punto débil del rival. La verdad es que todos los jugadores estaban sacando sus mejores armas para conseguir sus objetivos.
Nada más empezar el segundo tiempo, en la primera jugada, Jonathan Giraldo consiguió emapatar, después de escaparse por la banda y lanzarla al portero por un hueco que no logró tapar. En el minuto 15 hubo otra jugada de posible discusión, pero esta vez acabó de manera positiva para el Corbera: Camilo Ramírez se hizo con la bola en el centro del campo, engañó a un defensa del Cornellà que cayó al suelo, por lo que Camilo consiguió escapar y chutar fuerte a portería. Y prácticamente en la siguiente jugada, fue Álex Triana quien anotó el tercero para el Corbera después de una larga jugada empezada a mitad del campo y terminada en un fuerte remate que el portero ni vio. Parecía que el partido estaba bastante definido para los locales, que no tenían más que plantarse fuertes en defensa y asegurar ese resultado.
Pero no fue así y a partir de ese momento el partido se les empezó a escapar de las manos como cuando el agua se resbala entre los dedos sin poder hacer nada para detenerla. Un fuerte disparo desde un lateral de la pista que el portero colombiano no pudo parar significó reducir esa diferencia que tanta tranquilidad había dado durante un rato y, apenas unos instantes más tarde, el Cornellà consiguió el empate a 3 después de un tiro directo que Martín Nieto consiguió detener pero que acabó entrando de rebote.
El Corbera se dio cuenta que tenía que reaccionar, y lo hizo. Un gran remate de Jonathan Giraldo después de una preciosa jugada y escapada por detrás de la portería colocó otra vez al Corbera con ventaja, pero la insistencia y la lucha del Cornellà les hizo empatar en la jugada siguiente, después de un fuerte disparo desde mitad de cancha. Ya no quedaba más que un último minuto que se estaba haciendo eterno para todos: para los jugadores, que estaban realmente cansados del gran esfuerzo físico que había supuesto el partido; para el entrenador, Joan Bartolomé, que no sabía qué indicaciones más dar para mantener ese resultado; y para el público asistente, que animaba sin cesar a su equipo intentando darles todo el apoyo y aliento necesario en lo que iba a ser la última jugada. Y precisamente fue entonces cuando el árbitro (por cierto, muy discutible su profesionalidad y sus criterios para dirigir un encuentro, ya que tomó algunas decisiones totalmente fuera de lugar) señaló una falta directa a favor del Cornellà que entró en la red sin vacilar, dejando al Corbera en un silencio helado.
Sólo el equipo sabe realmente lo que falló en ese final de partido. Hay que aprenderlo y seguir, lastimosamente, ya no quedan muchas jornadas y cada resultado, ahora, es una sentencia. Hay que volver a sacar esa garra, esa lucha, esas ganas que lo llevaron a ser el único equipo invicto de la competición y acabar la temporada como se merecen: Como campeones. Vamos Corbera!!
Tona Català.
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