Cronica de las Jornadas de liga del Club Hoquei Corbera

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viernes, 25 de febrero de 2011

CRONICA JORNADA 17: CLUB HOQUEI CORBERA 5 – CLUB HOQUEI RIPOLLET 4

20/02/2011


Después de una semana de descanso, que permitió seguir entrenando al máximo nivel pero también recuperarse del cansancio que se va acumulando después de cada partido, la competición se reanudó con la 17ª jornada, en la que el Corbera recibía en casa al Club Hoquei Ripollet, sexto clasificado en la tabla pero temido por su fama de jugar duro.

Los primeros diez minutos de partido fueron muy divididos entre ambos conjuntos, ya que los dos equipos disputaban la bola con nervio, todos los jugadores se movían ágiles y los dos tuvieron varias oportunidades para marcar goles, pero que los delanteros respectivos no supieron aprovechar. Hasta que, los locales pudieron encontrar un hueco y el juvenil Javi Sala Arques coló la primera bola entre la red de la portería contraria. Y sólo tres minutos más tarde, el corberense Álex Triana anotó el 2 – 0 para el equipo local. Parecía que el partido iba a estar bastante controlado.

Pero, apenas unos instantes después y, tras una jugada preparada y muy bien ejecutada, el CH Ripollet consiguió estrenar el marcador. A dos minutos del final del primer tiempo, y a raíz de un disparo de media distancia, los visitantes consiguieron marcar otro gol y se llegó al descanso en total igualdad, dejando el encuentro tan o más tenso que en su inicio y con los nervios a flor de piel.

Con esta emoción, se inició la segunda mitad, casi como una copia exacta de lo que había sido el inicio de la primera parte: las oportunidades de gol en una y otra portería eran una constante, pero no había manera de que nadie las llegara a concretar. Fue el colombiano Daniel Hoyos quien consiguió desatascar esa situación, después de que su compatriota Camilo Ramírez le hiciera una asistencia desde atrás del arco rival, que Hoyos recibió en el aire y remató al primer toque sin que el guardavallas pudiera hacer nada para evitarlo. Fue una jugada muy bonita y que permitió tener otra vez ventaja en el marcador, colocándose así en 3 – 2.

Luego se siguieron dos tiros libres, uno para el Corbera, que Jonathan Giraldo falló, y otro para el Ripollet que, a pesar de que el portero colombiano Martín Nieto consiguió detener, en la jugada surgida del rebote, logró empatar de nuevo a 3 goles. El partido estaba resultando más disputado e igualado de lo que cualquiera hubiera podido imaginar. A falta de apenas cinco minutos para concluir el juego, Camilo Ramírez marcó después de una rápida jugada individual y puso el marcador 4-3, pero desde ese momento, se puede decir que el partido entró en el punto más elevado en cuanto a juego sucio, sobretodo por parte del Ripollet que veía como a pesar de todos sus esfuerzos no conseguían sacar una ventaja destacada y esto les hacía ponerse cada vez más nerviosos.

De manera totalmente involuntaria, un jugador del Ripollet golpeó a Jonathan Giraldo, lo que le provocó una herida en el rostro, bastante aparatosa a pesar de no ser de gravedad. De todas maneras, el jugador tuvo que abandonar la cancha para ser atendido, lo que hizo que los locales se quedaran en inferioridad numérica, debido a una azul enseñada a el entrenador por salto la valla, lo que aprovechó el Ripollet para volver a empatar el encuentro, a apenas dos minutos para el pitido arbitral.

Esta última cuenta atrás puede definirse prácticamente como una agonía para los dos conjuntos. Por acumulación de faltas del Ripollet, los locales consiguieron un tiro libre, pero Camilo Ramírez no lo transformó. A menos de medio minuto para el final, fue el Corbera quien completó las 15 faltas, a lo que el Ripollet tuvo entonces su oportunidad, pero Martín Nieto, en una brillante actuación lo desvió, y Juan Diego Toro, capitán del Corbera, recuperó la bola e inició un rapidísimo contraataque, quedando en un definitivo mano a mano contra el portero y, antes de entrar al área rival, remató con todas sus fuerzas esa última bola, que fue directa al poste y de ahí a la red, dejando el marcador en un 5 – 4 final, mientras casi al mismo tiempo, el árbitro estaba indicando el final del partido. Los cinco jugadores del Corbera se abrazaron aún incrédulos de ver lo que habían logrado con su esfuerzo, mientras que los jugadores y grupo técnico del Ripollet no dejaba de quejarse al árbitro de que ese gol había sido encajado fuera del tiempo reglamentario.

Otros tres puntos para sumar a la cuenta del Corbera, que siguen dando ánimo y esperanzas al grupo para afrontar los próximos encuentros. El siguiente, quizá uno de los más importantes, contra el líder (el Vilassar de Mar) en su casa. Esperemos que se pueda conseguir otra victoria sin necesidad de tener que sufrir tanto y hasta el último momento. El equipo tiene nivel para hacerlo, sólo hace falta que esté dispuesto a ello.

Tona Català.

viernes, 18 de febrero de 2011

cronica jornada16: CLUB HOQUEI ARENYS DE MAR 1 – CLUB HOQUEI CORBERA 5

05/02/2011

CLUB HOQUEI ARENYS DE MAR 1 –
CLUB HOQUEI CORBERA 5

Y al fin llegó la primera oportunidad de revancha para el Corbera. Tenían la posibilidad de dejar atrás los partidos de ida empatados y afrontar la segunda vuelta de la competición demostrando que este es un equipo que sólo aspira a la victoria, que es cada vez más sólido, que ha mejorado a nivel técnico y que por esto es un firme candidato al liderazgo de la clasificación, a pesar de ubicarse ahora en la tercera posición de la tabla.

El Corbera afrontaba la jornada 16 con la tranquilidad de haber conseguido una importante victoria en casa la semana anterior contra el Club Patí Congrés por 7 goles a 3. El encuentro había empezado con los dos equipos muy igualados en cuanto al nivel y al dominio de la bola, pero poco a poco los locales se fueron quedando con el control del partido y también con las oportunidades de gol. Casi todos los jugadores del Corbera pudieron anotar tantos y su superioridad duró prácticamente hasta finalizar el encuentro.

Así, con este buen sabor de boca se desplazó el Corbera hasta la localidad costera de Arenys de Mar, más conocida por su puerto pesquero que por su tradición en el mundo del hoquei. El Arenys es un equipo que ocupó la quinta posición de la tabla durante las primeras jornadas pero que ha ido descendiendo, progresivamente, hasta el noveno puesto actual y dónde se ha mantenido durante muchas semanas. Sus jugadores son veteranos, experimentados pero menos potentes físicamente que los corberenses. Pero salieron confiados, convencidos que si en el partido de ida consiguieron un empate, jugando de locales no les sería difícil hacerse con la victoria. Pero no contaban con que el Corbera, con los jugadores colombianos a primera línea y reforzado con un juvenil de gran nivel, también llegaba muy preparado, tanto física como mentalmente.

A los pocos segundos de que el árbitro hubiera señalado el inicio del partido, ya quedó claro que sería un encuentro muy duro y que para conseguir los tres puntos habría que sudar mucho. El juego era muy rápido, los dos equipos luchaban cada bola como si les fuera la vida en ello pero, poco a poco, el Corbera lograba controlar más las jugadas, tenía más posesión y atacaba con más contundencia. Fue de esta manera, en el minuto 8, cuando el capitán colombiano, Juan Diego Toro, estrenó el marcador después de un contraataque de tres contra dos, bien definido, que acabó con la bola entrando por la izquierda de la escuadra.

La reacción inmediata a este gol fue un aumento de la presión por parte del Arenys, que no quería que se le escapara el partido de las manos. Pero no fue hasta cinco minutos antes del fin del primer tiempo que se pudo respirar algo más tranquilo, cuando Jonathan Giraldo recuperó una bola por la banda, se la pasó a Camilo Ramírez por detrás de la portería, éste la devolvió a Daniel Hoyos que, encontrándose en el centro del área, remató sin pensárselo dos veces y consiguió el segundo gol visitante. Con este resultado llegaron los minutos de descanso, con los que los jugadores pudieron recuperarse del alto nivel al que habían estado jugando hasta ese momento.

La segunda mitad empezó muy bien para el Corbera. En sólo cuatro minutos, Camilo Ramírez transformó un penalty, señalado a raíz de un agarrón por el cuello al juvenil, Pol Bartolomé, y lo hizo caer delante de portería. Esta jugada, además, supuso una tarjeta azul para el jugador local, quién protestó enérgicamente al árbitro esta decisión.
La desesperación se iba apoderando cada vez más del equipo blanquiverde, lo que equivale a un juego cada vez más cortado por las numerosas faltas que iban cometiendo. Por ejemplo, un golpe de stick a Daniel Hoyos, que fue penalizado con un libre directo pero que Camilo Ramírez esta vez no consiguió anotar. También esta jugada supuso otra tarjeta azul para los locales, por lo que, durante dos minutos, este conjunto sólo tuvo dos jugadores en pista.

El partido estaba prácticamente dominado por el Corbera en todos los sentidos: resultado, agilidad, estado físico, estrategia, control del juego, dominio de la bola, seguridad, … Todo esto no evitó que, en el minuto 14, el árbitro señalara un penalty en contra del Corbera, que a Martín Nieto le fue imposible detener. Por unos instantes, el Arenys creyó que la remontada era posible. Pero apenas un par de minutos más tarde, Camilo Ramírez volvió a marcar después de recuperar una bola fallada por Daniel Hoyos en un chute directo. El partido estaba cada vez más cuesta arriba para los locales, quienes la misma impotencia y rabia de haberse creído superiores, les hacía ser cada vez más duros y agresivos. A tres minutos del final del encuentro, otra vez fue el brillante Camilo Ramírez, convertido en el goleador de la noche, quien colocó la bola dentro de la red gracias a un magnífico pase del capitán colombiano, lo que dejó al Arenys de Mar en un total KO.
Hay que destacar la actuación de ambos porteros. Si la del Arenys fue buena, a pesar de haber encajado cinco tantos, la del colombiano Martín Nieto fue, sin lugar a dudas, nada menos que impecable. Defendió su portería con firmeza y valentía, como si se hubiera transformado en un muro prácticamente infranqueable.
Con los tres puntos en el bolsillo, los jugadores del Corbera se abrazaron en el centro de la cancha, con la alegría del que sabe que ha encontrado el camino a seguir. Sólo hay que pensar en no desviarse.

Tona Català.